
El Logotipo presenta raíces muy lejanas, más de 2500 años en Mesopotamia y en Egipto, los fabricantes marcaban con una señal propia los ladrillos de construcción. Desde entonces el hombre ha asistido a la creación de infinitos logotipos: desde escudos nobilarios hasta símbolos de la iconografía religiosa y desde los logotipos comerciales hasta los editoriales. Estos elementos constituyen una fuente continua de inspiración, incluso para los diseñadores gráficos contemporáneos, que a veces quedan impresionados por la modernidad de un logotipo antiguo.